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BENDICIÓN DE LA CRUZ DEL APOSTOLADO

en Lima Perú
 

Luego de un largo camino desde San Borja hasta el distrito de Maranga, el día sábado 9 de noviembre llegamos a la Parroquia Jesús Redentor, invitadas por las hermanas del Apostolado de la Cruz de ese distrito, para presenciar la bendición y entronización de la Cruz del Apostolado en esta parroquia y que estaría a cargo de nuestro amado padre Carlos Francisco Vera (msps).
Al llegar observé en la entrada de la Iglesia un grupo de personas que miraban con gran expectativa la cruz cubierta con un manto rojo, que próximamente seria develada y el recibimiento afectuoso y efusivo de muchas personas al padre Carlos, quien llegó de México para realizar algunas actividades entre ellas el retiro para el Apostolado de Cruz y la bendición de la Cruz del Apostolado, en Maranga.
La ceremonia se inició con la Santa Misa concelebrada por el padre Carlos y el párroco padre Gildo Raúl Flores.
En su homilía el padre Carlos, en referencia al día de la Basílica de Letrán, madre de todas las iglesia, mencionó el profundo misterio de la vocación de la Iglesia, que es la depositaria de los tesoros que brotan del corazón de Jesús, del que nace toda la gracia y verdad y que la sangre y agua que brotaron de su corazón son signos y sacramentos que lavan y restituyen; que Jesús es nuestra cabeza y nosotros formamos el cuerpo, somos una realidad que traspasa el tiempo y espacio.

El padre Carlos mencionó, que la Cruz del Apostolado nos recuerda que el amor esta crucificado y que todos estamos llamados a ser cruces vivas, a tener arriba iluminando todo el misterio de nuestra vida, la fuerza y luz del Espíritu Santo, que guía nuestros pasos a Jesús. Estamos llamados a crucificar nuestro amor, quiere decir a entregarnos, a poner en juego nuestros dones para ayudar a otros.
Al final señaló, “vamos a bendecir la Cruz del Apostolado que tiene muchas promesas, que nos recuerde, ¡esta es mi vocación¡, abrir los brazos, enseñar el corazón, dejarme iluminar por el Espíritu Santo;” asimismo, exhortó a "¡¡ser cruz viva¡¡, las promesas de la Cruz del Apostolado son sencillas y muy efectivas: salvará al mundo, esparcirá virtud, curará los cuerpos y las almas y ahuyentará la demonio. Pidamos al Señor que cumpla las promesas que hizo a Conchita, en este lugar y que nos dé las gracia de poder mirar en ella nuestra propia vocación que es hacer como Jesús, una fuente abierta de santidad y el Señor conceda al padre Gildo, a toda su comunidad y a nosotros sacerdotes vivir la vocación en plenitud y que la Cruz nos recuerde cada día a qué estamos llamados.”
Al finalizar la misa el padre Gildo, pidió aplausos para el padre Carlos y dio unas palabras que fueron muy emotivas, agradeció la presencia de los padres Misioneros del Espíritu Santo que habían sido sus formadores en la época en que estudió en el Seminario de Santo Toribio y a quienes recuerda con mucho afecto, especialmente por la labor de apostolado y evangelización que hicieron de manera sencilla y desinteresada; recordó anécdotas y momentos muy gratos que pasó con los Misioneros en especial la solicitud que hizo en dicha época para venir a trabajar con los padres MSPS en esta parroquia, sin saber que años después lo nombrarían como párroco.
Finalizada la misa fue el momento de la solemne bendición y entre canticos salimos los fieles entre el gozo y la emoción a presenciar la bendición y entronización de la Cruz.
En la ceremonia el padre Gildo recordó los elementos de la Cruz del Apostolado para que la conozcan y aprendan amarla y agradeció a la feligresía que con su ayuda encargaron a un artista la realización de la hermosa Cruz hecha de cedro rojo.
El padre Carlos en oración pidió que el Espíritu Santo esté presente y la Cruz sea el símbolo de la espiritualidad en la queremos vivir; también ofreció mandar una reliquia de la cruz original, porque cada vez que se erige la Cruz en forma pública se pone una reliquia para que se sepa que hay unidad, impartiendo luego la bendición, a su vez el padre Gildo de manera graciosa señaló que él iría a recoger la reliquia a México.
Después de la celebración tuvo lugar, en el salón de recepción de la Parroquia, un cóctel para las personas presentes. Toda la preparación y puesta en marcha fue iniciativa de las damas del Apostolado de la Cruz de Maranga, que se desvivieron para que todo saliera perfecto.
Posteriormente y en razón a la agenda programada, se realizó una charla dirigida por el padre Carlos a la comunidad, quienes asistieron para escucharlo y algunos para poder conocerlo personalmente.
Todos esperaban con expectativa sus palabras, su exposición se basó en relación a la Iglesia, su organización y la tarea que tenemos todos en ella, como miembros del cuerpo de Cristo y cómo en el Apostolado de la Cruz debe vivir el pueblo sacerdotal, haciendo el bien, ayudándose mutuamente, siendo solidarios, señaló que debemos ser dóciles a los proyectos de Cristo.
Finalmente, el padre Carlos respondió de manera cercana y clara algunas interrogantes hechas por los integrantes del Apostolado de la Cruz.

Lima, Perú, sábado 9 de noviembre de 2012.

María del Carmen Cerpa